miércoles, 10 de febrero de 2016

La utilización del grano para encerrar animales en engorde, ocultaba las ineficiencias del sistema

Hay algunas evidencias y desafíos referentes a la alimentación del ganado vacuno en general y para producir carne en particular:

            Primera evidencia: el pasto es el alimento principal de los rumiantes y la disponibilidad del mismo condiciona  tanto la producción de carne y leche como la posibilidad del uso del grano. En el ciclo ganadero de carne y aún en el ciclo lechero, el pasto es el alimento más utilizado. Alrededor de 77% en la producción de carne y 65% en la producción de leche. En los rumiantes el uso racional del grano necesita del uso racional del pasto, a diferencia de otras actividades independientes del pasto, como la producción de cerdos, aves y peces basadas en granos. Para la producción actual es necesario mejorar la disponibilidad y calidad de las pasturas sin incrementar la utilización del grano, que por su practicidad se recurre en exceso y considerar como prioritario un leve incremento de la disponibilidad de silajes mejorando la confección de los silos y el suministro de los mismos. Quedará demostrado que quienes tengan mayor eficiencia en el manejo de sus sistemas estarán más aptos para enfrentar la situación.
            
                    Segunda evidencia: el grano y el silaje suplementan a la producción de pasto y referido al maíz, la ganadería utiliza hasta 7 mill. de t de grano (con el pasto disponible en la actualidad) repartidos groseramente como 4 mill de grano en ganadería de carne y 3 mill de grano en ganadería de leche. Hay otros 4 mill de grano que utiliza la ganadería que provienen del silaje de más de 1.000.000 de ha que tienen en promedio 35% de grano. Actualmente la ganadería vacuna consume 11 millones de toneladas de grano, el principal destino del mismo para consumo interno. La ganadería de carne consume la mayor proporción con 55% del total. La corrección que se dio en el valor del grano de maíz, que tarde o temprano se iba dar, demostró una vez más que no se podía disponer permanentemente de un insumo estratégico a valores iabsurdos de 80/90 dólares por tonelada. Para aumentar la eficiencia en el uso de granos y silajes, también será necesario buscar un equilibrio entre granos y silajes acorde a las necesidades de un rumiante y a su bienestar, así como intervenir en la mejora de la confección de los silos y el suministro de los silajes.
                        

                                      Desafío: Mantener la proporción de pasto y de fibra que necesita un rumiante y mejorar la calidad de esos componentes para hacer más eficiente la producción ganadera sin necesidad de transformarlos en monogástricos ineficientes, sin comprometer su bienestar y preservando el ambiente y la sustentabilidad de los sistemas productivos


Raúl Milano: "Con maíz barato, cualquiera encerraba animales y ocultaba sus ineficiencias" Para el director ejecutivo de Rosgan, el aumento del valor del cereal generará un ajuste en el sector de los engordadores

De ahí que el título de esta entrega refiera a la utilización del grano para encerrar animales, al que por su practicidad y precio se recurrió en exceso, lo cual ocultaba las ineficiencias del sistema. 



El pasto es la hierba, forraje o componente herbáceo de la pastura de la que se alimenta el ganado. El pastoreo puede definirse como el consumo directo del pasto por el ganado en el campo.

Los cuatro alimentos básicos del ganado vacuno son:

Pasto, generalmente de pastizales naturales, de pasturas de gramíneas y leguminosas mayoritariamente y de verdeos estivales e invernales de gramíneas.


Heno, forraje conservado cortado y desecado en cortos períodos con movimientos circulares y acumulación en andanas para facilitar la recolección y compactación en parvas, fardos, rollos y megafardos.


Silaje, de maíz, sorgo y cereales de invierno granados. También de gramíneas en floración y excepcionalmente de leguminosas complementadas con inoculantes específicos para la fermentación.


Grano, de maíz, de sorgo y excepcionalmente otros cereales.



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¿De qué se alimentan los Bovinos en Argentina?


Argentina se caracteriza por sus sistemas pastoriles en pastizales y pasturas cultivadas. La fuerte agriculturización de los últimos años, especialmente por el aumento de superficie cultivada con soja, relegó buena parte de las pasturas a los suelos con menos aptitud agrícola. Hubo una disminución de las superficies de las forrajeras de especies templadas anuales y perennes, en promedio a valores cercanos al 50%, que afectó a la disponibilidad de pasto. El reemplazo de ese faltante de pasto se efectuó mayormente con granos de maíz y sorgo y con silajes de planta entera de ambas especies. Como vamos a desarrollar en los párrafos siguientes, aún con esos cambios generados por la agriculturización, el pasto sigue siendo el principal alimento de los rumiantes para carne y leche. En el ciclo ganadero de carne y aún en el ciclo lechero, el pasto es el alimento más utilizado. Alrededor de 85% en la producción de carne y 75% en la producción de leche.


La carne vacuna y la leche se producen con 

pastos, henos, silajes y granos
           
      En Argentina, podemos afirmar que el ganado vacuno para producir carne de lo que consume 80% es pasto en pastoreo. Si afinamos un poco más, podríamos especificar lo que consume como pasto, heno, silajes y grano. Según el sistema de producción y la región, el ganado puede consumir dos de los grupos de alimentos (pasto y heno o pasto y grano), tres de los grupos (pasto, heno y grano) y finalmente los que utilizan los cuatro tipos de alimentos, que con la evolución del silaje en la última década, el mismo llegó a más sistemas de producción y a diferentes categorías de animales a lo largo del año. Alrededor de 600.000 ha de maíz para silaje son destinados a la producción de carne, ya sea a la vaca de cría en períodos críticos, en la recría y cada vez más en la terminación de novillos. Juan Elizalde y Sebastián Riffel (2013) en El pasto: clave para aprovechar el maíz estiman que por ciclo ganadero se utiliza 8% de grano. Con el aporte del grano del silaje que mencionamos, esa cifra que mencionan esos autores, estaría cercana al 12% de grano por ciclo ganadero de carne ya habría que sumar unos 2,5 millones de toneladas de grano del silaje. Estos datos son estimaciones suponiendo al menos 600.000 ha de maíz para silaje para producir carne y considerando un rendimiento de 12 t de MS/ha y 35% de grano. El 87% restante lo aportan los pastos y suplementos de henos y de la planta de maíz (del silaje). Resumiendo y según los valores de referencia considerados, para producir carne se utilizan: en mayor proporción pastos (de pasturas y pastizales), henos (mayormente de alfalfa, moha y pajas o residuos de cosecha), silajes (principalmente de maíz y también sorgo y algo de cereales de invierno) y granos. La ganadería de carne en Argentina es la actividad de transformación del maíz en el mercado interno que más grano consume. Cuatro millones de toneladas de grano de maíz son dedicadas a esta actividad.
            
      Coincidiendo con la opinión de los especialistas Juan Elizalde y Sebastián Riffel sobre la Ganadería de carne, aunque considerando henos y silajes además de granos y pasturas, el pasto es el principal alimento y es clave para aprovechar el grano de maíz.


De acuerdo a nuestra experiencia y la bibliografía podemos afirmar que:
El pasto: es el alimento principal y más voluminoso que consume el ganado de carne y es clave para aprovechar el grano de maíz (Elizalde y Riffel)
El grano de maíz: es estratégico en la alimentación y para mejorar el manejo del pastoreo, permitiendo además el descanso de los pastizales
El silaje de maíz: alimento energético fibroso y suplemento estratégico e insustituible en ganadería, que junto al grano y a los henos también permite el manejo más adecuado del pastoreo y el descanso de los pastizales.
Nuestra estimación aproximada y mejorable del forraje que actualmente consume el stock ganadero argentino para producir carne, es la siguiente:

30 millones de vacas y vaquillonas consumirían 95 millones de t MS/año de pasto principalmente
13,5 millones de terneros necesitan al menos 11 millones de t de MS/año
8.5 millones de novillos y toros necesitan al menos 20 millones de t de MS/año

Aproximadamente 125 millones de toneladas de MS necesarias, de las cuales:
            100 millones de toneladas de MS del pastoreo de pasturas y pastizales
            15millones de toneladas de silajes y henos
            4 millones de toneladas de grano de maíz
            1 millón de toneladas de grano de sorgo
            4 millones de toneladas de otros alimentos
Para producir carne en Argentina y durante todo el ciclo ganadero:
            80% del alimento es del pastoreo con calidades muy variables
            12% proviene de forrajes conservados como silajes y henos
             4% lo aportan los granos
             3% lo aportan otros alimentos


Si analizamos el rol del grano, del silaje y de los henos en la ganadería de carne, veremos que son alimentos necesarios y estratégicos para producir carne de calidad y eficientemente y son el complemento ineludible del principal alimento que es el pasto producido en un sinnúmero de situaciones variadas y extendidas a lo largo y ancho del territorio nacional.

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miércoles, 15 de abril de 2015

Mejorar la estabilidad aeróbica de los silajes para preservar al máximo la calidad nutritiva





Entrega de opinión - revisión relacionada al blog

El objetivo de los forrajes conservados es producir grandes cantidades de materia seca para transferirlas a períodos de escasez o a la dieta de todo el año, preservando la calidad cuasi original del forraje en el momento del corte.
  •         En el caso de la henificación, mediante procesos de corte, movimientos mecánicos y secado que permitan preservar fundamentalmente el valor nutritivo en el heno.
  •          En el caso del ensilado, un proceso mecanizado muy controlable y bastante independiente de las condiciones climáticas, es posible preservar con más facilidad la calidad del forraje tal como se encuentra al momento del picado. El proceso fermentativo ideal se consigue con tamaño de picado y compactación e inoculantes más o menos efectivos según la naturaleza del forraje. El cuello de botella para los silajes sigue siendo el momento de la utilización y distribución, que resulta más complicado a medida que las temperaturas del ambiente aumentan, ya que anteriormente los silajes se utilizaban sólo en la temporada invernal y ahora son parte de la dieta en buena parte del año en los sistemas semi-intensivos y  todo el año para los sistemas intensivos que necesitan dietas equilibradas.


Para mejorar la estabilidad aeróbica y preservar al máximo la calidad nutritiva y la energía de los silajes, como así también para mejorar la fermentación en el proceso de ensilado, hay disponible una gran cantidad de aditivos bacterianos o también llamados inoculantes, que tienen diferentes modos de acción y por ende distintos propósitos. Tomaremos como referencia bibliográfica en esta entrega, un artículo del INTA del Ing. Agr. Ph.D. Oscar C. M. Queiroz, complementando con información de Empresas de Inoculantes.


Los aditivos bacterianos son de dos tipos principales: a) los que transforman rápidamente la glucosa en ácido láctico, que acidifican prontamente a la masa de forraje y la conservan, como se dio tradicionalmente en los silajes; b) los que además de ácido láctico, producen etanol, CO2, y ácido acético durante la fermentación, pero lo que los hace atractivos es que también generan agentes anti fúngicos como acetato y propionato, que ayudan a la estabilidad aeróbica. A las bacterias descriptas como tipo a) se las denomina Bacterias Homolácticas y a las del tipo b) se las conoce como Bacterias Heterolácticas. Todas estas bacterias tienen diferentes funciones y actúan en distintas fases del proceso de ensilaje. Comercialmente se presentan como inoculantes que contienen distintas cepas y diferentes proporciones de bacterias seleccionadas según marca y destino. Las especies bacterianas de cada tipo, mencionadas como a) y b), son las siguientes:

Bacterias Homolácticas
           Lactobacillus plantarum
           Pediococcus pentosaceus
           Enterococcus faecium

Bacterias Heterolácticas
           Lactobacillus buchneri
           Lactobacillus brevis
           Lactobacillus ke­firi


            Como ya expresáramos en otra entrega, cuando se comenzó el ensilado de especies forrajeras no aptas naturalmente para este proceso, hubo una inevitable necesidad de utilizar inoculantes, pero ahora con la valorización que existe del silaje, es necesario evitar pérdidas de materia seca y en especial de calidad del silaje, la que se produce por procesos aeróbicos al abrir cualquier silo, independientemente de la especie ensilada. Entonces, además de lograr una buena fermentación, se requerían herramientas para conservar mejor el silaje en el proceso de manipuleo y utilización, con lo que se comenzaron a utilizar nuevos Inoculantes y aditivos. Se seleccionaron cepas de los tres géneros de bacterias mencionadas en el párrafo anterior, para utilizarlas y combinarlas adecuadamente en los inoculantes comerciales. Para mejorar la estabilidad aeróbica, últimamente se comenzaron a utilizar las bacterias heterolácticas que mencionamos más arriba, cuyo uso ya se recomienda para todo tipo de silaje. En los silobolsa para autoconsumo, la exposición aeróbica que se produce debe controlarse poniendo las estructuras de autoconsumo en los extremos de las bolsas y con remoción rápida para disminuir el tiempo de exposición y re-oxigenación del silaje.



             Si bien, desde el punto de vista nutricional y académico se requiere encontrar un equilibrio con las especies y cepas que integren un inoculante, con especificidades y complementación, desde el punto de vista práctico hay que recurrir a los productos comerciales de reconocidas empresas que desarrollan formulaciones para la inoculación de forrajes ensilados. La adecuada concentración y tasa de inoculación  con la que serán usadas las formulaciones comerciales, son de fundamental importancia para la efectividad del producto. Como regla general  resulta oportuno resaltar conceptualmente lo referido por Oscar C. M. Queiroz: los inoculantes con bacterias homolácticas son usados para mejorar la fermentación del forraje ensilado, mientras que los inoculantes con bacterias heterolácticas son utilizados para incrementar la estabilidad aeróbica del silaje durante su utilización.


http://www.lactosilo.com/MaterialT%C3%A9cnico/Folletos/tabid/138/Default.aspx

miércoles, 25 de febrero de 2015

Evolución de los silajes durante dos siglos de uso y la necesidad actual de mejorar la estabilidad aeróbica


Entrada de opinión-revisión relacionada al Blog

Pareciera que el silaje nació en Italia en el siglo XVIII para preservar forrajes para el invierno. Era un método sencillo con microrganismos del ambiente y en condiciones anaeróbicas. Y por más de dos siglos fue así. Se basaba en los mismos principios que los encurtidos y biológicamente estaba relacionado con el proceso de la vinificación y las bebidas alcohólicas por fermentación, aunque en la elaboración de las bebidas predominan las levaduras y en la de los silajes las bacterias.



Eran todos procesos naturales y con los que se lograba avanzar para las necesidades del siglo XVIII. En el caso del silaje, sin muchos cambios o avances se llegó al siglo XX. Interesaba la cantidad más que la calidad y eran consideradas como reservas forrajeras, denominación que perduró hasta la segunda mitad del siglo XX.



Como ya expresáramos en otra entrega, fue la planta entera de maíz picada, el silaje por excelencia que universalizó este proceso de ensilar forrajes que demandó, además, mejores y más grandes picadoras con doble picado, crackers y accesorios de fácil regulación.
Como el maíz se adaptaba muy bien al ensilaje no hubo problemas reales ni cuestionamientos al proceso de ensilaje. Con la ganadería moderna, la intensificación y la eficiencia alimenticia, comenzaron algunos problemas y cuestionamientos debidos básicamente a dos razones: 1) que se comenzaron a ensilar especies no aptas para el proceso de ensilaje y 2) la necesidad de evitar pérdidas de materia seca y en especial de calidad del silaje por procesos aeróbicos al abrir el silo, suministrar o manipular el silaje. 


Los primeros silos para forrajes se reportan en el siglo XVIII, primero en Italia y luego en Europa: eran barrilles de madera con hojas pre-oreadas y compactadas que se tapaban o enterraban. Ya en el siglo XIX se utilizaban silos forrajeros de material, horizontales, como los dos que se aprecian en las imágenes y que pertenecían a La Martona fundada por Vicente Lorenzo Casares en 1889, primera empresa láctea modelo del país con 52 tambos en 7.000 ha, en la localidad de Vicente Casares, Bs. As. 
Hoy, los silos que se utilizan en nuestro país son: los tipo bunker y el silobolsa®

Para mejorar la fermentación o para conservar mejor el silaje se comenzaron a utilizar Inoculantes y aditivos, que el silaje de maíz no había necesitado si se compactaba bien para dar las condiciones de anaerobiosis. Con el  silaje de maíz, el gran cambio cualitativo fue disponer de silajes energéticos en volumen y de buena calidad, palatables luego de un corto período de acostumbramiento. El otro gran cambio cuali-cuantitativo se dio con híbridos con alta producción de materia seca de planta entera y de mejor calidad de la fibra derivados de los graníferos, pero diferenciando los estándares para uno y otro tipo. Los inoculantes que permitan la estabilidad aeróbica son los realmente necesarios para ensilar maíz y junto a los nuevos híbridos más específicos para silaje representan el tercer avance, en este caso cualitativo, luego de 25 años de crecimiento constante del silaje de maíz, que en nuestro país ya supera el millón de hectáreas, equivalente a 12 millones de toneladas de materia seca conservada, de las cuales 4.5 millones es grano.

Retomando a los inoculantes y aditivos, que como vimos son imprescindibles para otras especies de gramíneas y en especial de leguminosas, los inoculantes que mejoran la estabilidad aeróbica del silaje actualmente son imprescindibles para todos los silajes, incluido el de maíz como mencionamos en el párrafo anterior y también el sorgo. No olvidemos que en nuestro país, alrededor del 80 % de los silajes son de estas dos especies. Esa necesidad de mejorar la estabilidad aeróbica para preservar al máximo la calidad nutritiva y la energía de esos dos silajes, como así también para mejorar la fermentación o para conservar mejor el silaje del 20% restante de leguminosas y pasturas en general, en la próxima entrega haremos una síntesis de todo lo disponible en aditivos bacterianos para silaje o también llamados inoculantes, que básicamente ayudan a la fermentación y a la estabilidad aeróbica.

http://www.panoramio.com/user/360037/tags/Vicente%20Casares

REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA, UNIVERSIDAD VERACRUZANA  Mayo•Agosto de 2011,  XXIV: 2


domingo, 4 de enero de 2015

Los silajes son energéticos por definición,

aunque haya una pequeña proporción de proteicos por necesidad de los sistemas

Entrada de opinión-revisión relacionada al Blog

El principio de la conservación de forrajes para tener reservas en épocas de déficit o como suplemento todo el año se basa en dos modelos.
      I.        La henificación, proceso de secado u oreado del forraje después de cortado que se puede acondicionar de diversas maneras como parvas, fardos, megafardos y rollos
  II.     El ensilado, proceso fermentativo para conservar en medio ácido forraje de gran contenido de azúcares solubles, almidón o ambos y con un porcentaje promedio de materia seca de 35%, Si bien el origen del ensilaje de forrajes es incierto, los primeros se habrían hecho con hojas pre-oreadas y compactadas en toneles en Italia y que luego se extendiera a toda Europa, según documentación de los anales de la Universidad de Agricultura de Young en 1786 acerca de un artículo del profesor John Symonds, de la Universidad de Cambridge. Pero fue el maíz la especie “tipo” y la mejor adaptada para producir silajes de planta entera por tres características específicas:

1.  La alta producción de materia seca forrajera energética por unidad de superficie y en un corto período.
2.     La combinación ideal de fibra, azúcares y almidón para rumiantes.
3.  La rápida fermentación y disminución del pH inmediatamente luego del picado sin pre-oreado y compactado en recipientes llamados “silos”, de buena palatabilidad y rápido acostumbramiento.

Volviendo al título de esta entrada de que los silajes son energéticos por definición, es lo que ha generalizado el uso de silajes, con el maíz como especie emblemática. Con los Lactobacillus como microorganismos naturales para producir  la fermentación y la posterior conservación en medio anaeróbico y ácido, durante décadas desde fines del siglo XIX se dio la preponderancia del maíz como sinónimo de silaje. Y la explicación de este fenómeno se resume en las tres características de la planta del maíz mencionadas más arriba.
No hay otra especie que aporte lo que aporta el maíz. La que más se aproxima es el sorgo y son equiparables sólo en condiciones marginales para maíz. Ya veremos que estas dos especies participan en más del 80% de los silajes. La energía de los silajes es muy bien aprovechada por los rumiantes. Hay bacterias lácticas que ayudan a la conservación de los silajes y en el rumen hay bacterias que aprovechan la energía y producen proténa microbiana

Los otros silajes energéticos con fibra y almidón corresponden a los elaborados con cereales de invierno. Y los cereales menores como moha y mijo con escaso aporte de almidón también son factibles, aunque todos los mencionados deben aportar al menos 6.000 kg de materia seca por ha para ser viables económicamente.

Todas las gramíneas forrajeras templadas y megatérmicas pueden ser ensiladas en estado de floración o fructificación temprana, ya que en general tienen suficientes azúcares solubles que aseguren una buena fermentación y bajen el pH. Hay que recalcar que no aportan almidón y que son factibles económicamente si producen al menos 5-6.ooo kg de materia seca por ha y para sistemas de producción más extensivos o semi-intensivos.

Los silajes “proteicos” no son más que adaptaciones del método de conservación original, pero con ajustes y concesiones que permitan un aceptable silaje que no está exento de complicaciones y sólo justificables si no hay una fuente proteica de bajo costo en pasturas del sistema.


Cuando se disponen de buenas pasturas y se efectúa un manejo adecuado de las mismas contando con leguminosas como alfalfa y tréboles, los silajes energéticos son un suplemento y complemento adecuado de esas pasturas. De ahí la afirmación de que los silajes son energéticos por definición y que la fibra tiene un rol estratégico en el rumen. Cuando el pasto comienza a escasear o está en proporciones inferiores a las recomendadas, se producen una serie de desajustes en los sistemas. Cuanto más intensivos son los sistemas el déficit proteico en las dietas pasa a primer plano, Los henos de leguminosas son preferibles si se los puede obtener de buena calidad. Pero ante desajustes en la disponibilidad alimentaria para rumiantes o falta de planificación o ante sistemas que le dan menor importancia al pasto, una forma de conseguir proteína, relativamente a bajo costo es confeccionando silos con leguminosas, las que tienen las siguientes características asociadas a una menor adaptación o a una mayor complejidad para ensilarlas:
1      La producción de MS en un solo corte no es muy alta
2     Se necesita pre-oreado con la consiguiente complicación y pérdida de folíolos y por ende          de digestibilidad,
3     Poder tampón por exceso de sustancias nitrogenadas que afecta la acidificación rápida, la        buena fermentación y que puede afectar seriamente la palatabilidad.

Como veremos en una próxima entrega, los inoculantes y aditivos en un primer momento estuvieron dirigidos a los silajes de leguminosas o de bajo contenido de azúcares solubles, pero actualmente en los nuevos inoculantes para ensilar, prevalece el efecto que puedan tener sobre la estabilidad aeróbica de todos los silajes, tanto energéticos como proteicos. La estabilidad aeróbica de los silajes determina que los mismos lleguen al rumen con poca pérdida de energía y más palatables. 


http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol24num2/articulos/ensilaje/

http://www.educ.ar/dinamico/UnidadHtml__get__d00a5da3-7a09-11e1-81cf-ed15e3c494af/index.html

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Qué argumentos esgrimen los productores agropecuarios que apuestan a la semilla ilegal?






Entrada de opinión relacionada al Blog

Hoy ya nadie puede negar el avance tecnológico y de rendimientos producido por el mejoramiento genético en nuevas variedades, que se tradujo en haber triplicado el rendimiento promedio de maíz en treinta años o tener variedades de soja con un potencial de producción de 6.000 kg/ha con paquetes tecnológicos innovadores.

Lo mismo pasó en muchas forrajeras, con mejores variedades, aunque este grupo de especies se caracterizaron por tener tradicionalmente un mercado ilegal muy alto.

Pero esa idiosincrasia del productor ganadero argentino ya llegó el productor agrícola.  Independientemente de que pueda haber abusos de grandes semilleros que desarrollan biotecnología hay dos cosas que es necesario respetar que son el derecho de obtentor y la patente biotecnológica. Y habría que negociar, en base a la rentabilidad del productor, los otros componentes del costo, de la zona, del acopio y de las retenciones para llegar a un equilibrio razonable, ya que el productor es el motor principal de la cadena, pero involucra a muchos otros actores sociales y productivos.

El porcentaje de semilla fiscalizada de soja está en niveles absurdos menores al 20%. Sin duda, los criaderos y semilleros PyMES son los más perjudicados. No es asombroso que esto ocurra en el país de “La Salada” (un mercado de   productos de marcas apócrifas apañado y promovido aún en el extranjero por las autoridades nacionales).

En Argentina y en el mundo hay una tendencia a llamar Productor Agropecuario tanto a un responsable de una agricultura familiar o de subsistencia como a un Empresario (propietario o directivo de una empresa) sin importar el tamaño. Los agricultores inmigrantes, que muchas veces pasaron situaciones de supervivencia extrema, ellos y sus ancestros, tienen un comportamiento que mantienen aún por generaciones que, justificado con explicaciones recurrentes, no reconocen que ya no son ni siquiera productores sino empresarios. Muchos de esos Empresarios Productores Agropecuarios participan de organizaciones que por ejemplo, fomentan las buenas prácticas agrícolas.

El uso de la semilla legal, motora de una industria nacional pujante y reconocida en el mundo, ¿no es una buena práctica? A juzgar por los valores actuales de semilla legal, pareciera rotundamente que no.

















versus




Según mi opinión, tanto las organizaciones agropecuarias como el Estado no encontraron un punto de equilibrio en la materia, ya que hay cada vez menos control y sanción desde el Estado y más semilla ilegal utilizada para hacer un negocio rentable por parte de los empresarios agropecuarios.

Volviendo al cultivo de soja, siempre hubo un mercado ilegal importante justificado con un derecho legal denominado “uso propio” de la semilla especialmente en especies autógamas, que como toda excepción en Argentina sirve para que inescrupulosos empresarios (chicos, medianos y grandes) que utilizan este cultivo y tantos otros cultivos para hacer negocios rentables (un fin loable y necesario) dejen de pagar un pequeño y razonable porcentaje del valor de la semilla como derecho de obtentor y motor de todo el mejoramiento logrado, que casi sin excepciones ha sido espectacular. 

Ninguno de los que quieren “evitar” ese pago reconocido por ley, ha argumentado estancamiento del rendimiento o falta de mejores variedades. Al contrario, son los primeros en utilizarlas, pero ilegalmente.

¿De cuánto dinero o cuál es el costo de permanecer en la legalidad?: Comprar la mejor variedad, la más costosa y haciendo uso de lo permitido por la ley actual, como tope máximo estaría tributando unos 1.000 kg de soja sobre 90.000 kg producidos (equivalente a tres camiones). Hoy, sin entrar en discusiones estériles, el Estado nacional se queda con un camión, o sea 30.000 kg en el ejemplo. ¿Cuál es entonces la razón del que no quiere reconocer una treintava parte de ese valor de “retención” que paga, seguramente con desagrado y poco seguro del uso que le dé el Estado? No tengo la respuesta. 

Está demostrado que la rentabilidad del negocio comienza, y es “variedad dependiente”, con la simiente

Finalmente y relacionado con este Blog, de las dos especies que hemos definido como las más importantes para intensificar la producción, la alfalfa como pasto y el maíz como grano y como planta entera, la alfalfa por la estructura genética de sus variedades comerciales (sintéticas, no híbridas) tiene porcentajes de uso de semilla ilegal alarmantes, a pesar del progreso genético logrado por mejoramiento en sanidad y productividad. Ese mercado descontrolado, además atenta contra las posibilidades ciertas de aplicar los avances biotecnológicos logrados en alfalfa en los últimos años, los que redundarían, paradójicamente en mayor rentabilidad.

El establecimiento del sistema de la UPOV de protección de variedades vegetales, así como la adhesión a la UPOV, se relacionan con lo siguiente:
(a)            aumento de las actividades de fitomejoramiento,
(b)            mayor acceso a las variedades mejoradas,
(c)            mayor número de obtenciones vegetales,
(d)            diversificación de los tipos de obtentor (obtentores privados, investigadores),
(e)            mayor número de variedades vegetales procedentes de otros países,
(f)             fomento del desarrollo de una nueva competitividad industrial en los mercados extranjeros, y
(g)            mayor acceso a variedades vegetales procedentes de otros países y mejora de los programas nacionales

http://www.minagri.gob.ar/site/institucional/prensa/index.php?edit_accion=noticia&id_info=120822171448



domingo, 7 de diciembre de 2014

La Argentina ya no es el país de la carne (vacuna) !!!, ni la carne es una speciality !!!

Entrada de revisión-opinión relacionada al Blog

Un planteo de la ganadería de carne a más largo plazo y para recuperar nuestro rol en el mercado de carne mundial, requeriría la recuperación de algunos sistemas mixtos o aprovechar las ventajas de la complementación con la agricultura con rotaciones o la utilización rutinaria de efluentes líquidos y sólidos como abonos y enmiendas en los cultivos. Algo de lo que estamos muy lejos, pero que en algún momento deberíamos instalar para contribuir a la sostenibilidad de los sistemas productivos y recuperar el liderazgo mundial como productores de carne.















 




En ese contexto podríamos recuperar un porcentaje con alguna speciality como la “carne argentina de novillos pesados sobre pasturas”, que sería equivalente en el cerdo al Jamón de Parma. Resulta difícil imaginar que esa región de Italia abandone esa denominación cambiando la alimentación y el protocolo como irresponsablemente hicimos nosotros.

En este planteo, para volver a liderar el mercado mundial de carne todos los tipos de producción, desde el más extensivo al más intensivo tendrían cabida ya que hay demanda mundial de diversos tipos de carne. Pero es imprescindible que se respeten las pautas de sostenibilidad:          En la producción extensiva en un extremo hay que preservar el recurso (suelo y pastizal) y
                                  En la producción de carne intensiva y con encierro, en el otro extremo, hay que lograr un manejo estricto para evitar contaminación de napas y cursos de agua y otros tipos de contaminación, ya que si no se habilita, controla o inhabilita objetivamente, la sociedad va a pedir más control y los oportunistas que se oponen a todo pueden complicar la producción agropecuaria en general o de carne en particular. 




Tal vez nos llevemos la sorpresa de que los sistemas muy intensivos tengan un costo sensiblemente mayor que los semi-intensivos si priorizáramos el desarrollo sostenible. En la Publicación del INTA Marcos Juárez Invernada corta de novillos pesados para exportación se hace un análisis exhaustivo con datos propios y entre otras conclusiones expresan “Argentina tiene características climáticas y edáficas que le permiten generar productos cárneos de máxima calidad, en condiciones predominantemente pastoriles de producción, sin contaminantes y en un marco de sostenibilidad”.


Entonces, con políticas coherentes y a largo plazo en producción de carne, con la utilización de silajes energéticos de maíz y sorgo que complementarán a las pasturas y pastizales. Esas políticas congruentes, demandarían en ambos cultivos el doble y aún el triple de la superficie actualmente sembrada para picar. Y los granos de maíz y sorgo aumentarían su participación en proporciones similares.